Esta noche he dormido fatal. Los perros no paraban de ladrar y como ha sido la primera vez que hemos dejado la ventana abierta los ladridos no me dejaban conciliar el sueño por lo que, como suele pasar a menudo, he comenzado a inventar historias utilizando solamente mi pensamiento.
Es una pena. Luego al despertar ya no me acuerdo...
Tantas historias
que sin nacer mueren…
En mitad de la noche, cuando todo y todos duermen,
Mi mente despierta y lozana
Comienza a dictarme muy fuerte.
Quiere que escriba pensamientos profundos,
Frases ardientes, toda clase de ideas…
Las palabras se pierden.
Total anarquía, letras
sin orden,
Secuencias sin forma, historias que existen,
Pero sin nacer, ¡mueren!...
El papel descansa, la
pluma a su lado, inerte.
La oscuridad me envuelve…
Y mañana con la luz, quizás ya no recuerde.
Si pudiera guardarlas dentro de la mente.
Abrir el cajón al día
siguiente y recuperarlas.
Plasmar al papel, con tinta indeleble,
Quizás entonces, y solo entonces…
¡Seguirían presentes!













