Lentamente, y disfrutando de cada paso que marca mi camino, recorro el espacio que aún queda delante…
Demasiado lejos para ver el final, pero suficientemente cerca como para soñar, no ceso de andar.
¿En pos de qué?
¿Un sueño se puede tocar?
Atrás quedaron muchos caminos, distintos senderos, explorados unos, otros que no pude o, no quise pisar…
La duda de si debería o no haberlos seguido, no falta, pero son pasado y no volverán.
Hoy miro hacia delante, nuevas rutas a elegir, nuevas vías ante mi vista y mi deambular.
Como ayer, confío en mi juicio, y sigo soñando con la vista al frente, pero sin olvidarme de mirar atrás…
"Lentamente y, disfrutando de cada paso que marca mi camino, recorro el espacio que aún queda delante…"
Creo que no hace falta explicar esta reflexión…














