Cenicienta (Versión moderna)
Nunca fue uno de mis cuentos preferidos, pero reconozco que ahora ha tomado relevancia en lo que a su significado representa. Es una historia tan actual en el tiempo como corriente en la vida. Todos conocemos alguna Cenicienta. No voy a explicaros el argumento, porque ya lo conocéis, y además admite múltiples variaciones. Los tiempos han cambiado, y con ellos la historia ha tomado otros tintes. Lo que ayer era barrer y fregar suelos, en los tiempos actuales se ha convertido es pasar aspiradora, fregona o mopa. Fregar platos se convierte en colocar los platos y vasos en el lavaplatos y sacarlos y ordenarlos en su sitio después; las aparatosas ollas de antaño son ahora modernas ollas exprés y las viejas sartenes de hierro hoy en día se fabrican de cerámica o teflón antiadherente... El baile que celebraba en su palacio el príncipe para elegir esposa bien podría tener su símil con lo que representa un día de relax en la piscina o en la playa, o incluso con la posibilidad de asistir a una sesión de cine o a un buen partido de futbol, pero la esencia no varía Cenicienta es la sirvienta que trabaja para todos sin recompensa alguna, demasiados deberes para tan pocos derechos hasta que…
¡Quizás mañana!
¡Quizás mañana!











