Sábado, 31 de enero 2009 (Europa Press)Multitud de llamadas y mensajes de pésame y condolencia se han recibido durante toda la semana en el centenario colegio talaverano femenino de la Compañía de María tras la muerte de María López Calo, religiosa que inculcó a miles de alumnas su "pasión" por lengua y literatura.
Entre las que me encuentro yo, que recuerdo sus clases, siempre amen
as, sus paseos por el aula, con su chaqueta sobre los hombros tanto en invierno como en verano, pues era muy friolera... Su Ave María al comienzo de la clase, ya que esta era su otra "gran pasión", la Virgen,a la que siempre tenía presente... Aún puedo escucharla leyendo párrafos de alguna obra, cambiando su tono de voz, y viviendo en sí misma, los personajes de los que nos hablaba; pero sobre todo, hoy he de agradecerle como, sin yo darme cuenta, me empapé de sus enseñanzas y aprendí a amar lo que ella tanto amó....
Fue una de esas personas que sin pretenderlo, se conviertió en guía en mi vida...
Creo que en gran medida, mi pasión por la lectura y mi forma de escribir, estén de algún modo relacionados con ella y sus enseñanzas...
Nacida en 1924 en un pequeño municipio coruñés, López Calo era hija de maestros que le habían infundido desde la niñez el interés por la enseñanza, y ya adulta perteneció a la comunidad religiosa del colegio de la Compañía de María durante cincuenta años.
Sus compañeras religiosas y, varias antiguas alumnas de la fallecida han explicado el "interesante" legado educativo que ha dejado esta mujer de aspecto frágil que fue "muy pasional" en sus clases y motivó desde el aula que numerosas alumnas encauzaran sus estudios hacia lengua y literatura. (Me siento parte de este grupo)
María López Calo cursó Bachillerato en Santiago de Compostela y ya religiosa estudió Filosofía y Letras, en la rama de Románicas, en la Universidad Complutense de Madrid en un momento en que el número de universitarias era minoritario.
En la Universidad fue alumna de los eminentes catedráticos Dámaso Alonso y Rafael Lapesa y de ellos aprendió "la rigurosidad y la belleza" en la enseñanza de la lengua y en particular la métrica, que era su gran empeño.
Durante tres décadas miles de mujeres de Talavera de la Reina, de toda la provincia de Toledo y de otras provincias limítrofes han recibido las clases de Lengua y Literatura que impartía esta religiosa amante del barroco español y que, según compañeras y alumnas, era "una gran intérprete" que acompañaba la voz, el tono y los gestos a la lectura de una obra.
"Vivía intensamente la literatura, sobre todo a los clásicos, y disfrutaba mucho con la métrica. Era una mujer muy entrañable", matiza una antigua alumna que la recuerda, como todas las demás, con una rebeca sobre los hombros porque era muy sensible al frío.
María López Calo fue enterrada este pasado lunes en el cementerio de la Compañía de María, tras un funeral que ofició uno de sus hermanos, el jesuita José López Calo, musicólogo y catedrático emérito de Música de la Universidad de Santiago de Compostela.
-"Madre Calo ( como la llamabamos en aquella época), ahora tus alumnos son ángeles que seguro abren sus bocas y ojos, atónitos al escuchar tus lecturas, del mismo modo que hacíamos nosotras ayer..."
Dejo aquí este pequeño homenaje como muestra de mi cariño hacia ella...

Fuentes:http://www.eldigitalcastillalamancha.es/articulos.asp?idarticulo=48242 y
http://www.dclm.es/news/133/ARTICLE/20909/2009-01-31.html


