miércoles 11 de enero de 2012

Fuera de sitio

A veces me siento tan lejos aún estando tan cerca…
Estar fuera de lugar, creo que se dice vulgarmente.
Tengo la capacidad de evadirme. Sí, sigo presente físicamente, pero ausente de espíritu. Me encierro en mi mundo, aún compartiendo el de los demás. Pueden tocar mis manos, pero no mi mente. Llenar mi vaso, pero no mis oídos. Salto libre de roca en roca al lado de un río o en verdes prados, aunque esté rodeada de mesas en un restaurante; escucho el silencio de mis pensamientos incluso entre tantas voces saturadas de vino y comida, pero vacías de contenido...
Entonces el tiempo pasa rápido, tanto, que cuando me doy cuenta es hora de volver a este mundo y decirle adiós a lo que  rodea mi mente.
A veces me siento tan lejos aún estando tan cerca…
Y es que lo necesitaba.

¿Nunca os ha pasado?


44 comentarios:

Las letras de mi despensa 11 de enero de 2012 18:12  

Pues la verdad es que sí; rodeada de gente y sola con tus pensamientos. Claro que me ha ocurrido. Y más de una vez; esos típicos compromisos a los que tienes que ir porque sí y que en realidad te importan un bledo, esos, ahí, es el lugar idóneo :) Lo peor viene cuando te piden opinión sobre el tema del cual hablaban...
Besos

Saudades8 11 de enero de 2012 19:01  

Ausente Montse de lo vanal y superficial, viviendo en el interior esa otra vida mucho más rica y que nos puede transportar donde quieran los sueños.

Me pasa a menudo y espero que siga pasando.

Me voy a mi nube a dar una vuelta.

Un beso,

Amig@mi@ 11 de enero de 2012 19:04  

Pues sí, jaja eso es lo malo, Lola. La verdad es que cuando te preguntan y tú estás en tu mundo... Qué mal se pasa, ¿Verdad?
Gracias por pasar.
Un abrazo

Amig@mi@ 11 de enero de 2012 19:05  

Incluso, Saudades, puede que no sea vanal o superficial, sólo falto de interés para tí y es entonces cuando te envidio. ¡Quién tuviera una nube como tú...!
jaja
Un abrazo

JValentina 11 de enero de 2012 19:23  

la soledad de la ausencia ...
A veces me ausento en mi soledad de ruidos, miro y no veo, solo estan mis pensamientos..subo y bajo por la estrellas, miro la luna como brilla..espero una caricia de esas nubes de algodon, me ausento....todo lo que me rodea es superficial..
bella entra amiga
un abrazo

JuanRa Diablo 11 de enero de 2012 19:36  

Con los años nos volvemos más reflexivos. A mi me está ocurriendo más que nunca. ¿Será la crisis de la edad o que uno busca constantemente su identidad, su auténtica esencia?

Amig@mi@ 11 de enero de 2012 19:42  

Una soledad, amiga Jvalentina deseada y a veces necesaria. Tiempo para darse la mano a uno mismo...
Un abrazo
--------
Juanra, son los años fijo, aunque estas cosas a mí ya me pasaban cuando iba al cole.
Preocupante.,
Jaja
Besos

Alma 11 de enero de 2012 19:54  

¡Muchas veces Montse!.... y por muy diversas razones. Supongo que es inevitable..

Un besote!

TORO SALVAJE 11 de enero de 2012 19:56  

A mí me pasa siempre.
Estoy lejos de todo y de todos.
Incluso de mi mismo.

Besos.

Amig@mi@ 11 de enero de 2012 20:03  

Alma, siempre hay una razón, aunque sólo sea el descanso que ofrece el silencio.
Un abrazo
.........
Torito,
Es cierto. Tú sueles estar algo ausente aunque estés tan cerca que casi se te puede tocar.
Abrazos

Tracy 11 de enero de 2012 23:19  

Estar sin estar, que se dice no tan bonito como tú lo has dicho.

GaMyr 12 de enero de 2012 07:50  

Es casi necesario, cuando lo de alrededor no vale.
Besos

Scarlet2807 12 de enero de 2012 08:09  

GRACIAS , muchas garcias por estar, yo también te extrañé, te quiero...
Scarlet2807

Amig@mi@ 12 de enero de 2012 09:48  

Tracy,
gracias, son sentimientos...
Un abrazo
.......
Gamyr,
Una evasión???
Abrazos

Amig@mi@ 12 de enero de 2012 09:48  

Scarlet,
Gracias a tí.
Saludos

Salamandrágora 12 de enero de 2012 14:05  

"Cienes y cienes" de veces me ha sucedido, Montse. desde que era pequeñita. Afortunadamente, diría yo, porque de no ser capaces de evadirnos nos tendríamos que tragar cada bodrio...

Francisco Josè Lazo Melhado 12 de enero de 2012 15:45  

Si muchas veces me ha pasado,sobretodo cuando no hay un àpice de fraternidad en el lugar, es decir cuando no siento el ambiente càlido de humanismo, o las caricias de la mirada amiga,y entonces el rio no fluye igual de su manantial, con su agua cristalina que permita el buen compartimiento de nuestras almas.Es mi sentir! En tan bella reflexiòn auscultas!, lo que muchas veces vivimos en esencia nos guste o no.

/Cariños y un
càlido abrazo!

Amig@mi@ 12 de enero de 2012 19:44  

Salamandrágora,
Francisco,

Si en el fondo es como un escape.
¿Verdad?
Yo creo que a todos nos apetece hacerlo alguna vez, pero pocos pueden lograrlo.

Abrazos a los dos

Adolfo Payés 12 de enero de 2012 19:57  

muchas veces he sentido lo mismo amiga..
Que gusto volver a leerte..

Después de un largo espacio sin pasar por tu blog, regreso por aquí de nuevo..

Un abrazo
Con mis Saludos fraternos siempre..
Feliz Año 2012 mis mejores deseos..

Amig@mi@ 12 de enero de 2012 20:12  

Feliz Año, Adolfo. Yo también me alegro de volver a verte por aquí.
Un abrazo

Anakonda61 12 de enero de 2012 21:42  

pues sí Montse...yo diría que casi es terapeutico...jajajaja!!! mucho mejor que atiborrarse de aspirinas...
Besos

PD: Neni has visto...ya he publicado el catalogo de zapatos...jijiji!!! gracias por echarme una mano, hay días que las musas no llegan ni llamándolas a gritos...

amelche 12 de enero de 2012 23:17  

Sí, me pasa todos los días, ¡ja, ja! Yo también me evado bastante.

Magui 12 de enero de 2012 23:22  

Dia de evasion , buscando imagenes , relatos , para adornar mi consultorio pediatrico, no se como llegue aqui y llegue a vos desde tan lejos y con una mirada tan cercana .
saludos desde buenos aires
magui

Alfonso 13 de enero de 2012 00:17  

uh, lo hago mucho jeje, desde pequeño. Quizás por eso nunca sé lo que es estar aburrido. Tengo una imaginación que para qué. Algunas veces hasta me preocupa, porque me ha pasado conduciendo, y eso no es bueno.

MariluzGH 13 de enero de 2012 02:35  

Ah, cómo me identifico :) yo me abstraigo de todo y sólo consiguen hacerme volver si pronuncian mi nombre. Y sobre dar opinión sobre lo que hayan estado hablando pues, como ya me conocen, -esas veces- ni me preguntan :)

abrazos

Anónimo 13 de enero de 2012 08:36  

yo continuamente......
bss. angie

Amig@mi@ 13 de enero de 2012 09:04  

Anakonda,
Es cierto, mejor que cualquier medicina.
Y sobre los zapatos...jeje, sabía que te encantarían. La verdad es que no tienen desperdicio.
Un abrazo
--------
Amelche,
Creo que es técnica muy usuda.
jaja
Besos

Amig@mi@ 13 de enero de 2012 09:06  

Magui,
me alegro de que llegaras a mi pequeño rincón.
Bienvenida.
Un abrazo
--------
Alfonso,
Que no me entere yo de que te evades conduciendo. Ahí donde debes estar es con vista y mente en la carretera.
Alguna vez tenía que reñirte.
Un saludo

Amig@mi@ 13 de enero de 2012 09:07  

Mariluz,
¡Y qué lejos nos vamos!! ¿Verdad? Cuando escuchamos nuestro nombre es como un sobresalto que ... Y aterrizamos otra vez en el mundo.
Jeje
Un abrazo
--------
Angie,
Si no,a veces no lo soportarías.
¿No?
Besos

CristinaL 13 de enero de 2012 11:33  

Bastante a menudo :)
Escucharse a uno mismo es casi más importante que escuchar al resto. ¿No crees?

Amig@mi@ 13 de enero de 2012 12:54  

Pues, la vida me ha enseñado, Cris, que depende del momento.
Hoy puede que sí, pero mañana puede que lo que necesitemos sea escuchar otras voces.
Un abrazo

marcelo 13 de enero de 2012 15:58  

No estoy seguro de entender bien.
Desconectar queriendo estar, o desconectar por que la mente lo quiere así, puede ser muy saludable, dejar la mente aparcada de todo mientras las personas que están presentes ni se sienten. Es posible que esto nos ocurra a todos, necesitamos ese tiempo libre, sin entender, sin tener que estar pendiente de lo que se dice alrededor. Es muy saludable si así lo elegimos. Yo cada vez desconecto menos. . . . tengo que ensayar.

un abrazo

Amig@mi@ 13 de enero de 2012 17:48  

Queriendo Marcelo, con conocimiento de causa. Es tan agradable... "Que se pare el mundo, que yo me bajo"
Ensaya, que te alegrarás cuando puedas hacerlo.
Abrazos

Mercedes Ridocci 13 de enero de 2012 17:50  

Tus palabras reflejan esa necesidad de la que yo también participo.

Un par de besos.

Mercedes.

Luis y Mª Jesús 13 de enero de 2012 20:18  

Me ha pasado en alguna ocasión pero -te soy sincera- me desespera bastante esta situación porque me toca continuamente tirar del hilo de Luis para que baje de las nubes de sus pensamientos o suba de las profundidades en las que se ha sumergido.

Muchas gracias por estar siempre ahí, por tu constancia, por ese comentario de ánimo cuando la vida no da de sí.
Muchas gracias y
¡Feliz Año, querida amiga!

VivianS 13 de enero de 2012 23:17  

Estar ausente Mon es estar con nosotros mismos, entender o perdernos en la libertad de nuestros pensamientos, vagar en silencio y pensar que “somos el ombligo del mundo” jaja
Besos

rlfox 14 de enero de 2012 00:08  

Con tanta frecuencia como vasos anidan en la mesa de la hipócrita farsa. “Obstinado por converger socialmente te obstinas en un sin vivir” H.K.

PEPE LASALA 14 de enero de 2012 01:53  

A veces desconectar es bueno, pero hay que intentar siempre seguir hacia delante. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

La sonrisa de Hiperión 14 de enero de 2012 12:48  

De nuevo por tu casa amiga.

Saludos y buen fin de semana.

Amig@mi@ 14 de enero de 2012 13:08  

Mercedes,
Creo que es raro que alguien se libre de sentir esa necesidad.
Un abrazo
.........
Jaja, Maria Jesús, pobre Luis. Todos necesitamos esos momentos de desconexión. Claro que si roza lo enfermizo, haces bien en hacerle bajar de su nube.
Abrazos

Amig@mi@ 14 de enero de 2012 13:10  

Vivian,
Y a veces ¿Qué mejor compañía? La verdad es que esos ratos con uno mismo no tienen precio.
No hablemos de ombligos, jaja, que te temo.
;)
Besos
--------
rlfox
como decíamos antes, no hay quien se libre.
Abrazos

Amig@mi@ 14 de enero de 2012 13:12  

Pepe,
que la desconexión sea siempre puntual y pasajera. Eso sí
Un abrazo y gracias por la visita.
--------
Feliz finde a tí también, Antonio.
Abrazos

Marisa 14 de enero de 2012 13:33  

Querida Montse, es un privilegio
poder evadirnos a ese mundo
de colinas y valles
cuando lo que nos rodea
en algunos momentos no nos llena.
A mí me pasa un poco lo mismo.
Tan lejos y tan cerca.

Besos

Amig@mi@ 14 de enero de 2012 13:58  

Es cierto Marisa, yo también lo considero todo un privilegio. Somos afortunadas.
Un abrazo, amiga.

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